

MOLSA
PROYECTO


Panel de acabado SATE, para la aplicación del proyecto Molsa.

Colocación de base hidrófuga y malla elástica.

Aplicación del prototipo de mortero "MOLSA" para el crecimiento de musgo.


Tres fases de prueba para observar el correcto funcionamiento: 1. Aplicación de arena y rociado con mezcla de agua y musgo para su crecimiento. 2. Aplicación de pasta realizada con suero de leche, agua, musgo y azucar 3. Observamos que el musgo sobrevive adecuadamente sobre el panel con la base MOLSA realizada.
Montaje de cómo esperamos que se vea una vez finalizado.

RESUMEN DEL PROYECTO
Buscamos fusionar la tecnología de aislamiento con la naturaleza, proponiendo una solución que trae la naturaleza a nuestras ciudades y mejora la calidad ambiental, acústica urbana y mejora la calidad aislante en la vivienda interior.
Hemos ideado un prototipo de un acabado SATE con musgo. El acabado SATE se utiliza para rehabilitaciones de fachadas para poner aislamiento en el exterior. Consiste en varias capas, primero se aplica el porexpan del SATE, en la zona que se vaya a rehabilitar. A la primera capa base le añadimos aditivo hidrófugo, para proteger el aislamiento de la humedad que genera el musgo, evitando posibles daños. Después aplicaremos una malla que proporciona una mayor estabilidad y resistencia, evitando que se agriete con el tiempo, además, la malla puede ayudar a distribuir el peso. Por último aplicamos la capa final de mortero “Molsa”, que consiste en aplicar el mortero que hemos modificado encima de la malla, y antes de que seque, aplicamos el musgo ya crecido y vamos rociando con una mezcla de musgo y agua durante la fase de crecimiento.
El musgo absorbe el CO2 y también es capaz de absorber otros contaminantes atmosféricos. Esto, puede favorecer a la reducción del efecto isla de calor urbana, ya que la evaporación del agua del musgo, tiene efecto refrescante, contribuyendo a la reducción de las temperaturas. También puede favorecer a la biodiversidad urbana, proporcionando hábitats pequeños para insectos y microorganismos.
Requiere de un mantenimiento mínimo en zonas sombrías, o la implementación de un sistema de riego en zonas más soleadas. El proyecto podría ofrecer una opción ecológica y rentable para la construcción.
En áreas densamente construidas, incorporar este acabado SATE con musgo puede contribuir a la percepción de tener la ciudad más verde y saludable, podría mejorar el bienestar de los habitantes, aportando un entorno más natural y relajante. Puede promover aún más la incorporación de vegetación en la arquitectura, lo que beneficia la fauna y la flora local.
Aunque es un prototipo, si tiene éxito, podría sentar las bases para una nueva tendencia en la construcción ecológica, brindando beneficios tanto a nivel energético como estético y ambiental.

